¡Bienvenidos! Seguimos trabajando…

Hola a todos;

Bien, ya estamos aquí. Ha costado un poco, la pintura aún está húmeda… pero ya estamos funcionando a nivel técnico a… huh… aproximadamente a un 85%. Lo que no está nada mal, teniendo en cuenta que hemos tenido que instalar desde cero todo el software que controla el blog. Por supuesto, vamos a seguir añadiendo funcionalidades para facilitaros la tarea de acceder leer y comentar los artículos que publiquemos.

Tengo que recordaros un detalle: aquellos que habíais tenido la deferencia de suscribiros a las novedades del blog por correo electrónico tendréis que suscribiros de nuevo. No ha sido posible “trasladar” vuestras suscripciones de un lugar a otro. Es un proceso sencillo, rápido e indoloro 🙂 y para ello hemos colocado dos posibilidades, accesibles desde los laterales del blog. Uno de ellos es ese sobre verde de la izquierda. Podéis pulsar sobre el. A la derecha, más fácil aún (como debe ser): Solo tenéis que introducir vuestro email y pulsar el botón.

No obstante, de aquí a unos días, aquellos que aún no estéis suscritos, y lo hubiérais estado antes, recibiréis un email confirmando vuestro deseo de seguir con la suscripción.

No necesito recordaros que la “suscripción” a este blog es, y seguirá siendo siempre, totalmente GRATUITA, así como el acceso y la publicación en el mismo.

Y esto es todo, por el momento: Bienvenidos todos; gracias por seguir con nosotros… y recordad: vamos a seguir trabajando para reflejar la realidad que otros intentan ocultar.

Seguimos en guerra.

Hola a todos.

Hoy voy a construir un artículo diferente.

Hoy, vamos a darle una vuelta de tuerca más a la realidad.

Hoy, voy a transformar mi ira en frialdad. En una frialdad tan azulada y despiadada como la del Infierno de Dante, allá dónde Satán mora congelado, mirando a los condenados con sus ojos de hielo.

Hoy, al fin, voy a usar la información y mis palabras como un escalpelo, para abrir vuestros cerebros en canal y verter dentro de ellos algo de cordura.

Y tengo una razón: y una confesión: mi incapacidad manifiesta para encontrar palabras adecuadas para los hechos –LOS HECHOS– de los que hoy voy a ser cronista.

Porque no hay maldición, término, palabra, signo o cualquier otro mecanismo para reflejar el Infierno más desgarrado, la obscenidad más oscura, la crueldad más apabullante y el mayor y más absoluto desprecio, odio y deseo de exterminio que imaginarse pueda para remedar un pobre reflejo de lo que la realidad, hoy, va a mostrarnos.

Hoy, lectores, voy a provocaros náuseas, horror, asco, rabia y odio. Todo ello. Y si es así, santo y bueno.

Y si no es así, os desprecio, porque no pertenecéis a la raza humana y mereceréis el mismo destino que los protagonistas de hoy.

A algunos otros seres -pues seres han de ser, incluso aún dando por válida la posibilidad de que sean simples heces de Satanás–  quizá mi artículo de hoy les indigne. Les ofenda.

Pero toda historia tiene un comienzo. Si bien, en algunas ocasiones, puede ser complicado encontrarlo.

Podríamos considerar que esta historia comienza con la España Visigoda. A partir de aquel malhadado día en el que Don Rodrigo perdió España a manos del Moro, en la batalla de Guadalete.

Pero, como todo, sería remontarse demasiado. Baste saber que nuestros antepasados, probablemente más listos que nosotros y, sin duda, con muchos menos prejuicios morales, exterminaron y expulsaron a los moros de nuestra patria. Como toda tarea española, se consiguió contra un enemigo infinitamente superior, tardando una infinidad, y con infinidad de problemas y tropiezos, la mayor parte de ellos debidos a gentuza ignorante que se dedicó a poner zancadillas al destino de España.

Talmente como ahora, por otra parte.

¿Y hoy? Pues hoy el moro ha vuelto a invadir España. En esta ocasión, minimizando los hechos violentos (si bien manteniéndolos en muchas ocasiones) pero agrediéndonos con la imposición de su presencia, su fe de cerdos y sus hijabs. Y, además, no podemos olvidarlo, reproduciéndose como cucarachas. ¿Dónde está ahora Bibiana Aído? ¿Dónde están las facilidades del aborto? Nos estamos suicidando colectivamente. Mientras nuestras jóvenes son animadas a abortar, las cerdas islámicas procrean camada tras camada. Como muy bien explica la siguiente ilustración… es la “otra” bomba islámica:

“La otra bomba islámica”

Me pregunto si alguno de esos progres, culpables de aquello llamado “papeles para todos” se dará cuenta de que los moros no vienen en paz a España. Vienen resollando y gritando “Allah Akbar!” y dispuestos a cortarnos el cuello.

Porque nos han engañado. El Islam no es una religión respetable. El Islam es una perversión, un virus, un parásito que debe de ser eliminado. SI. He dicho eliminado. Aniquilado. Exterminado. El Islam es una religión de odio, inventada por un cerdo pedófilo que se casó con una niña de seis años, y que esperó hasta los nueve años para desvirgarla… pero no por bondad, sino porque la niña padeció una enfermedad en el pelo y le daba asco. Pero que todo el mundo sepa que para un hombre islámico -un moro– es aceptable sodomizar a una niña de seis años. Si el padre está de acuerdo, claro. Sin embargo, si la posee vaginalmente, debe hacerse cargo de ella para toda la vida.

Eso es el Islam.

Y yo, desde aquí, quiero reflejar lo que opino de Alá, del cerdo de su profeta, de la ley islámica y de los cerdos que creen en ésta religión:

El cerdo del profeta mahoma escribiendo el corán.

Hace un par de días, un bravo pastor norteamericano amenazó con quemar un Corán. Reconozcámoslo: dicho pastor era un individuo un tanto pintoresco de oscuro pasado. Pero eso no implica nada al hecho objetivo de que el escándalo mediático alcanzó unos niveles difícilmente comparables con un hecho parecido pero referido a otro objeto.

Se sabe, aunque no se ha comentado demasiado, que en USA quemar un Corán es perfectamente legal… porque, por ejemplo, quemar la bandera nacional también es legal. Ahí es nada. El país más patriótico y reaccionario del mundo, según nuestros rojiprogres, defiende la libertad de expresión hasta el punto de permitir quemar su enseña nacional. Hecho que, por otra parte, SI supone un delito en España.

¿Pero quemar un maldito Corán? ¡NO! Hasta el presidente Barack HUSSEIN (no lo olvidemos) Obama intervino en la polémica declarándose en contra. Poco tiempo después, tras algunas visitas del FBI al anciano pastor, éste desistió de sus intenciones.

Lástima. Yo no lo hubiera hecho. Y ya puestos… creo que sería liberador, moralmente adecuado y, por descontado, muy justo, profanar ese libro infecto, escrito por cerdos, inspirado por un cerdo y destinado a cerdos. Y hablando de cerdos:

Una buena foto. Y el cerdo es negro, de categoría.

Bonito, ¿Verdad?

Espero que os guste. A mí, me encanta. Es un vivo reflejo de mi opinión más profunda y meditada acerca de eso que algunos llaman “religión islámica” y que yo niego que de religión se trate, pues mantengo la siguiente opinión:

Los musulmanes NO SON seres humanos. Son otra cosa. Peor. Más baja. Digna de exterminio.

Algunos informáticos habrán oído hablar de algo llamado “Test de Touring“. Se trata de una prueba, un test, que servirá, en el futuro, para distinguir una simple máquina de un ser pensante.

Pues bien, los musulmanes NO pasan ese test. Por ello, dado que no los considero seres humanos, creo que pueden y deben ser convenientemente exterminados.

Sí, bueno. Ya puedo oír a los izquierdistas, los rojiprogres… los individuos que se pasean con un pañuelo palestino apoyando a terroristas gritar: “¡RACISTA!” “¡RACISTA!”.

Pues no. YO no soy racista. YO creo que un racista es un imbécil integral, y he dejado meridianamente clara mi opinión acerca del racismo aquí. Pero si tengo que repetirlo, lo repito.

Considero seres subhumanos a TODOS los musulmanes, sin diferenciación de estatura, raza o ideología política. Tanto me da un musulmán negro que un rubio karelio de Finlandia. O, ya puestos, un José Pérez de Cuenca. Es más, soy tan “racista“, que sospecho que de todos los presuntos musulmanes que  he citado, el menos humano seguramente sea el conquense. Y es que conozco a mis compatriotas.  ¿Estamos?

CREO que el Islam es algo atroz, nauseabundo y que debe de ser prohibido, perseguido y exterminado.

CREO que la mayoría de la gente ha sido engañada, y no se le ha explicado convenientemente lo que significa la religión de cerdos conocida como “Islam“.

CREO que una “religión” que permite el matrimonio entre hombres adultos y niñas que aún no son capaces de menstruar es una aberración que debe de ser castigada con la muerte y con la exterminación.

CREO que el exterminio de la fe islámica jamás podrá considerarse como genocidio, del mismo modo que lavarse las manos no puede considerarse asesinato en masa: en ambas cuestiones lo que se está eliminando es un foco de infecciones. Sin más.

CREO que el sufrimiento de pueblos como el judío, aún condenado a soportar naciones integradas en la comunidad internacional expresen en voz alta el deseo de exterminar al pueblo judío (en este caso SI sería un genocidio) obliga a todas las naciones occidentales de bien a unirse para esterilizar nuclearmente o de cualquier otro modo acabar con toda la población musulmana mundial.

CREO que puedo oir a los progresistas, a los izquierdistas, a los que apoyan a los palestinos gritar, vociferantes, preguntando porqué el “pueblo” musulmán no ha de ser considerado como perteneciente al género humano, y el pueblo de Israel sí.

CREO que puedo responder a esa pregunta con imágenes como éstas:

¿No es delicioso? ¿No os emociona? Dicen que no hay novia fea. ¿Que pensáis? Pues yo debo de ser una persona muy extraña. Porque lo que siento son deseos de matar. De matar lentamente y haciendo mucho daño.

¿Acaso no demuestran estas imágenes que los musulmanes son unos cerdos inhumanos? ¿Es que hace falta más?

Tengo más.

¿Alguien ha oído hablar de la Ashura? Es una festividad musulmana. Se conmemora el aniversario de un cerdo musulmán famoso. Ni me he quedado con el nombre, ni me interesa lo más mínimo.

Hoy, en España, tenemos ecologistas, veganos, progresistas; gentes de izquierdas protestando permanentemente por la fiesta de la Navidad. ¿Hay alguien que haya oído a los comunistas, a los socialistas, a los rojiprogres de turno manifestarse contra la ashura?

Navidades… esas entrañables fiestas dónde, los que tenemos hijos, ponemos nuestra ilusión en hacerles el mejor regalo, incluso gastando en ocasiones lo que no tenemos, por dar una satisfacción a los niños. ¿Y porqué? Porque el ser humano ama a sus hijos. Los quiere. Los cuida. Los protege y los educa. Es así. Lo llevamos en nuestros genes: en nuestras tripas. Solo los muy enfermos actúan en contra de sus hijos. Y son rápidamente encerrados.

¿Son los musulmanes seres humanos? Pregunto. ¿Es condición, “sine qua non” amar a tus hijos para ser considerado humano?

Veamos que pasa en la Ashura:

¿Hemos aprendido algo? Que, ¿Debemos ser tolerantes con sus costumbres? Quiero, y exijo, saber una cosa. Que algún progresista me explique como es posible criticar al judaismo; al catolicismo… y ser tolerante con el Islam. En serio. Pido una explicación. Una coherente: una con la que todos podamos calmar el ODIO que sentimos la gente de bien y de orden al ver estas imágenes.

Porque supongo que La Progresía tiene una explicación, ¿Verdad?

Y lamentablemente… ahora debo decir una cosa. No he terminado. Aún.

Lo he pensado durante varios días. Y al final he decidido incluir en éste artículo un documento gráfico -un vídeo- que ha conseguido verdaderamente estremecerme por dentro. Es algo tan terrible, tan horrendo, tan profundamente antinatural y antihumano que al principio no podía creermelo. Pero lamentablemente es cierto: es un video que no ha sido manipulado y que, por las características que tiene, no ha podido ser falsificado. Hay “cosas” que Hollywood puede duplicar. Lo que se ve en éste vídeo es algo que aún no puede replicarse. Es auténtico.

Y demuestra, más allá de ideologías, más allá de opiniones y más allá de cualquier argumento lo que vengo afirmando a lo largo de todo éste artículo: los musulmanes NO SON SERES HUMANOS.

Quiero además, antes de ofreceros el enlace del vídeo, realizar una serie de ADVERTENCIAS:

1. POR FAVOR: aseguraos que ningún menor os acompaña o anda cerca. Las imágenes son apenas digeribles por un adulto curtido. Para un niño serían.. bueno.

2. PERSONAS SENSIBLES o en algún estado de enfermedad nerviosa: LAS IMÁGENES VAN MÁS ALLÁ DE LO MUY DURO.

Pulsar para ver el vídeo.

Me pregunto si ahora puede decirse algo más. Me pregunto porqué no nos lanzamos a la calle, con las armas en la mano, dispuestos a exterminarlos. Me pregunto porqué los miramos sin torcer el gesto cuando los vemos por la calle.

Preguntas… preguntas.

Muchas preguntas sin respuesta.

Pero, esperad. ¿No oís? Otro progre, con su vocecilla de castrato, pregunta desde el final de la sala. Dejémosle hablar. Veamos que quiere. Oh. Está preguntando. Sí, me lo temía. Quiere saber que ocurre con los musulmanes “moderados”. ¿Acaso soy tan fascista como para ponerlos a todos en el mismo saco?

Musulmanes moderados… Ya. Podría reirme incluso. Pero temo que mi risa podría resultar escalofriante a más de uno. O de una. Recordemos a las “miembras” de la Aído. Esas que serían apedreadas hasta morir por el simple hecho de exhibirse con minifalda por la calle.

Así lo hacen. Primero la entierran hasta el pecho. Luego, las piedras.

En fin. no me cabreéis más, rojos. Progres. Propalestinos. Voy a enseñaros lo que es un “musulmán moderado“. Alguien tan alejado de nosotros como el lider musulmán de Alcalá de Henares. Un cerdo musulmán. Sí. Moderado. Mucho. Tan moderado que justifica la lapidación de las mujeres.

Pero esto no es nuevo, no. Hace muchos años que la gente INFORMADA sabe con qué clase de cerdos tratamos cuando hablamos del Islam. ¿O será casualidad que el mayor racista de la historia del mundo, el mayor asesino solo superado por Iosif Stalin, negociara amablemente con éstos perros?

¿Extrañados? Pobres inocentes... son iguales.

Quiero acabar ya, porque estoy cansado. Tal y como dije al comienzo, espero haber removido alguna conciencia. Espero haber provocado náuseas. Espero haber ayudado a generar vuestro odio.

Nada como la familia, ¿Verdad?

El amor de una madre... es tan.. tan bonito...

Porque, ¿Sabéis? Vais a encontrarles por ahí. En la calle. ¿Que vais a hacer? Tened en cuenta que el miedo y la censura os acecharán por todas partes. En todos los lugares. Os van a decir lo que tenéis que pensar; lo que tenéis que sentir; lo que tenéis que mostrar para ser seres modernos, estupendos y progresistas.

Y, ¿Sabéis? Os van a cortar el cuello. A poco que os descuidéis. Y os estáis descuidando. Y ya lo habéis visto en el vídeo: los enseñan desde pequeños. Unos artistas del cuchillo, ¿Verdad?

Sigo preguntándome:

… ¿Que vais a hacer?