¡RABIA! HISTORIA DE UN CRUCIFIJO

In Hoc Signo Vinces

Hoy era un día más; incluso en una época en que cada día es nuevo: una catástrofe diferente nos trae cada mañana asfixiante de verano. El PSOE cometiendo crímenes sin cuento. Los chekistas de la izquierda emponzoñando las calles de España: y la economía baqueteada por no se sabe muy bien qué circunstancias económicas.

Bien.

Hoy era un día más.

Era.

Que cosa tan maja es el Twitter; ¿verdad? Como un antiguo teletipo limitado a 140 caracteres. Aguza el ingenio. Afila la síntesis.

Y crea lazos: amistades; rencores odios y respeto. A veces, mucho respeto.

Y resulta que hoy, un día más en el Agosto de las catástrofes diarias llega una noticia a través de Twitter que me hace estremecer.

¿Sois conscientes de lo rarísimo que es eso? ¿Estremecerme, YO? Eso nunca pasa.

Pues sí; pasa. Me he visto obligado a comerme mis palabras. Y eso es más raro aún.

La síntesis de la noticia es la siguiente: “Mujer y madre residente en Ceuta es agredida por un moro que comenzó a insultarla al percatarse de que la mujer portaba un crucifijo en su cuello. Resultado de la agresión: una costilla rota, diversas magulladuras, shock e ingreso en hospital”.

En condiciones normales, leer esta noticia haría que me aumentase la presión sanguínea; que se me agitase la respiración y que mi mujer me regañase por desear la muerte lenta y dolorosa a todo esclavo del sodomita cabrón y pedófilo de Mahoma. Por desearla en voz alta: que mi santa opina lo mismo que yo. Con la excepción de que a mí me encantaría ser el brazo ejecutor.

Eso, en condiciones normales. Pero estas NO son condiciones normales. Conozco a la víctima, Julia Quintana, @banalia en Twitter.

Y entonces lo que ocurre es que todo se multiplica en mi cabeza; un velo rojo amoratado cubre mi visión y las manos se me hinchan anticipando el goce de hacerlas estrellarse contra la sien, los riñones y el bazo de algún moro hijo de puta que espera, en alguna parte, sorprender a otra mujer y atacarla en superioridad de condiciones. Mierda; –me pregunto– Yo llevo el Corazón de Jesús y la Virgen del Carmen en una medalla de oro: ¿Porqué ningún moro cabrón me dice algo A MI? Oh Dios, rezo, o blasfemo; dame ese placer. Permíteme ejercer la venganza contra esos infieles hijos del demonio.

Me sublevo; lo reconozco. Las ganas de matar, pero ante todo, de defender a una mujer que ejerce su fe en SU PAÍS, teniendo la suprema paciencia de soportar a esos hijos de alá (seguramente Alá sea la representación maloliente y delirante del mulo con el que se refocilaba Mahoma estando borracho) campen a sus anchas por SU ciudad. SU país. SU cultura.

Mil años. Mil jodidos años desde que Don Pelayo comenzó a arañar la tierra española (Porque Hispania era desde Roma, idiotas) y desde que los Reyes de Castilla, de León y de Aragón rescataban, familia a familia, grupos de mozárabes esclavizados bajo la tiranía almorávide de Al Andalus; esa peste fundamentalista que reinaba y maltrataba a los cristianos; que los mataba; que los vendía… Mil años.

Mil años para tener que defender a una mujer española y católica en la tierra que nuestras raíces hicieron nuestra por la carne, la sangre, la espada, el honor y la valentía.

Mil años.

Y volvemos a las mismas. ¿Que nos diría El Batallador? ¿Que opinaría Don Pelayo? ¿Que nos llamaría Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid? Cobardes, nos apellidaría. Cobardes sin pelotas y sin valor.

Nuestro país, España., hiede. Apesta.

No tenéis coraje. Y por eso existe el PSOE.

No tenéis valor, y por eso agreden a nuestras madres, a nuestras esposas y a nuestras hijas.

No tenéis honor, por eso os da miedo reaccionar; por eso no os significáis. Por eso agacháis la testuz.

No tenéis nada. Y ni siquiera tenéis ahora una casa segura; ni un trabajo seguro. Ni alimento seguro.

Panda de hijos de puta -me incluyo, pues así apellido a TODO español vivo- ¿Que tenéis entonces? ¿Que tenemos?

Y más importante aún: ¿Que tenemos que perder, si ya lo perdimos todo, cabrones?

Sin tierra, sin cultura, sin valor y sin honor;

Sin sueños, sin educación, sin modales y

sin moral;

Sin trabajo, sin dinero, sin orgullo y sin sangre.

Eso, y no más es el español de hoy. ¿No habrá nadie, voto a Dios, capaz de levantarse?

¿No habrá nadie, voto a Cristo, capaz de decir hasta aquí y no más allá?

¿No habrá nadie, por el Misterio, con pelotas para agarrar al Destino del cuello y domarlo?

¿Es que no habrá nadie?

Pero, claro. Me parece oir a los socialistas. “Incidentes aislados” Dirán. “No podemos criminalizar a toda una fe por los actos de uno” Dirán.

Pues claro que podemos. Podemos y debemos. ¿Es que no sabéis que los musulmanes reclaman Al Andalus? Estamos en guerra, idiotas.

Vamos a ver; que no es que lo diga un moro cualquiera. Lo dicen altas personalidades de países musulmanes -que no islámicos-.

¿No queréis creerme a MI? Leed, malditos bastardos. Leed a Oriana Falacci. Buscad su libro “La Rabia y el Orgullo” (http://www.esferalibros.com/libros/librodetalle.html?libroISBN=8497340531) y leed. Y aprended. Y preparaos para lo que viene.

¿Y que viene?

Veamos un pequeño ejemplo. El 2 de Mayo de 2008, el entonces Ministro de Asuntos Religiosos de Jordania (un país “moderado”) declaraba lo siguiente a Al Aqsa TV:

[flv]http://enestadodeguerra.com/wp-content/uploads/2012/02/ministro.flv[/flv]

Pues por eso @banalia ha sido agredida. No para robarla; ni para violarla. Solamente por motivos religiosos. ¿Os dais cuenta de lo que eso implica?

Implica que tenemos moros que sienten un desprecio tan enorme hacia nuestra policía y hacia nuestras leyes que agreden a una mujer por el simple hecho de portar La Cruz.

Pero, claro. Debemos sentirnos contentos. En otros lugares, a los cristianos los matan, los torturan, los humillan y los queman.

Y hablo de ayer. De hoy. Y seguro que de mañana. Y ahora, sujetáos las gónadas, porque se os van a esconder en la pelvis, gente débil y apocada. Voy a mostraros la REALIDAD del Islam. Lo que buscan, lo que pretenden y lo que nos van a hacer. ¿Estáis listos? Allá vamos.

[fotos niño]

Un pequeñín cuyo delito fue estar bautizado.

"Alianza de Civilizaciones". Ahí tenéis. Esto es el Islam.

Mirad su carita. Miradla. No dejéis de mirarla...

Un niño. Un cristiano. Un joven mártir. Decidme que YO siembro ODIO.

Preguntaros algo: ¿Porqué tiene el pobre los pantalones bajados? Pensad en ello...

¿Os gusta? Esto le pasa a los niños sirios cristianos.

¿Y porqué les pasa? Por ser CRISTIANOS. Oh. El Líbano. “La Suiza de Oriente Medio”. Un paraíso de tolerancia, que aceptó a todos los musulmanes que quisieron entrar. Luego, tomaron el poder y, después, sojuzgaron y mataron a los cristianos. Y así siguen. ¿Necesitáis más avisos? ¿Vais a llamarme, A MI, generador de odio? ¿Y esos generadores de odio no serán más bien ellos?

Termino estas líneas apresuradas poniéndome a las órdenes de Julia Quintana (@banalia) y su familia. Dónde sea. Cuando sea. Lo que sea necesario. TODO lo que sea necesario.

Un abrazo, amiga. Y recupérate pronto.